”Ecosistema Chile», conversó con Armando Castillo Riquelme, presidente de la Fundación “Protege Los Molles” sobre los principales conflictos socioambientales en la provincia de Petorca, territorio que se está convirtiendo en la nueva zona de sacrificio, a partir del arribo de nuevos proyectos inmobiliarios, agrícolas y mineros.

Fotografía: Emplazamiento de desalinizadora en Longotoma, La Ligua, Región de Valparaíso.
La provincia de Petorca en la región de Valparaíso se está convirtiendo en una nueva zona de sacrificio. Se transformó en el foco de ejecución de proyectos inmobiliarios, agrícolas y mineros que están generando fuertes conflictos con el medio ambiente y las comunidades. El emplazamiento de edificios de departamentos en un humedal en la caleta Los Molles, encendió las alarmas entre sus habitantes que aún miran con asombro el ecocidio generado en dicho territorio. “El municipio de La Ligua ha dejado abandonado Los Molles”, enfatiza Armando Castillo, una de las principales voces de Fundación «Protege Los Molles».
En la cordillera, las comunas del interior son afectadas por la escasez hídrica, como consecuencia del explosivo boom de monocultivos que mantienen a las comunas de Petorca y Cabildo, sin el vital elemento hídrico, con una larga mega sequía que asola sus otroras campos fértiles.
El dirigente nos explica que los habitantes en los últimos años se encuentran en la indefensión al constatar que al abrir las llaves de agua de sus viviendas se encuentran con fluídos líquidos que atentan con sus derechos, más básicos.
Ahora, los territorios de Longotoma, Huaquén y Pichicuy, corren el riesgo por los residuos que se depositaran en el mar, una desalinizadora que abastecerá de agua a las mineras de la provincia y comunidades locales. Con efectos adversos a las dunas de Longotoma y un humedal olvidado por las autoridades.

Fotografía Humedal de Pichicuy, La Ligua, Región de Valparaíso.
¿Cuáles son los principales conflictos socioambientales que afectan a la provincia de Petorca?
La provincia de Petorca, está rodeada de conflictos socioambientales. Es una zona maravillosa que comprende cordillera y mar. Contamos con la cuenca del río La Ligua y Cabildo que desemboca en las dunas de Longotoma, un santuario natural. Pero el desarrollo tiene sus costos.
Las decisiones políticas están muy alejadas de nuestra realidad, y la opinión nuestra no vale. Debemos tener una mirada de país de equilibrio, porque Chile es extenso y tiene bondades. Pero, durante los últimos 30 años se ha aplicado un modelo en el borde costero, una especie de copiar y pegar, un modelo con efectos adversos. Dunas con proyectos inmobiliarios, y humedales con proyectos inmobiliarios que se repiten en toda la extensión del territorio costero. Y en el sur de Chile, es la misma dinámica económica que se repite afectando lagos y ríos.
El poder político y económico da libertad, pero a los más pequeños no se las da. La desaladora que se pretende instalar en Longotoma (La Ligua), es un ejemplo claro del grave perjuicio a las comunidades para beneficiar a algunos. Tratar de construir una desaladora en un santuario natural en Longotoma, declarado en el año 2023, es burlarse de la gente.
Se perdió 12 años en discutir instrumentos de planificación territorial intercomunal y a pesar de ello, se construyeron edificios en el humedal de Los Molles, que ahora cuenta con la única playa privada en Chile.
Otro de los conflictos, tienen relación al trazado del sistema interconectado central de Polpaico el cual se pretendía fijar encima de las comunidades y la ampliación de la ruta 5 norte que cubría pozos. Estas luchas hemos dado como fundación.
Nosotros no nos negamos al desarrollo, pero esta provincia tiene una gran oportunidad en desarrollar turismo de intereses especiales. Contamos con 900 hectáreas afectadas como áreas verdes por el Plan Intercomunal que se conoce como el «Parque Puquén» lo cual genera intereses académicos, principalmente por la flora y fauna, existente. Además, permite desarrollar estudios ciéntificos, geología, y antropología. Es un territorio practicamente virgen.
¿Que visión tienen sobre el explosivo aumento de tomas en Huaquen, PIchicuy y Longotoma?
Se ha ejecutado una mala administración municipal. Existen más de 14 mil casas en Huaquén, Pichicuy, y Longotoma. En terrenos rurales de subdivisión de 5 mil metros se han construido viviendas en terrenos de 500 metros, generando un gran impacto y un grave perjuicio. El municipio solo se hace cargo para contener la basura.
El Municipio se ha descuidado de Los Molles. Solo en verano, la contribución de Los Molles, es superior al pago de patente del centro de La Ligua. Y no somos considerados de la misma manera. Deberíamos salir de la comuna de La Ligua. Nos administra, una comuna de cordillera y no saben mucho de playa.

Fotografía Emplazamiento general de proyecto.
¿Cuáles son los efectos adversos que conllevará la planta desalinizadora en Longotoma?
Si las desaladoras no son bien manejadas afectan gravemente. Sus residuos afectan a la temperatura del mar. En las caletas de Pichicuy, y Los Molles, la corriente Humboldt ha traído nuevamente las machas, lapas y piures las cuales se perderían con la desaladora afectando la economía local. El mar se va a morir, pero sabemos que existe una gran ambición.
Existen nuevas fuentes de purificación de agua que se deberían aplicar si realmente se busca abastecer de agua a las comunidades. Ejemplo de ello, sucede en los casos del Norte Grande entre Chañaral Aceituno y Punta de Choros donde se han aplicado modelos más modernos y amigables con el medio ambiente para abastecer a las comunidades de agua.
¿Cuáles son las principales observaciones que Ustedes realizan al proyecto?
Desaladora no se puede instalar en el santuario de la naturaleza «dunas de Longotoma». Los efectos se verán reflejados en las altas y bajas mareas y en el humedal de Pichicuy. El proyecto no puede quedar emplazado a 3 kilómetros del polígono de protección del Santuario de Longotoma. En Los Molles, existe una zona de protección marina que abarca hasta Pichidangui que se denomina sitio prioritario de Conservación Los Molles-Pichindagui, que corresponde a una milla marina protegida de múltiples usos que nos da garantía que existe una protección frente al ingreso de estos proyectos. En cambio, desde Los Molles a Longotoma no contamos con ese tipo de protección, pero la estamos buscando, porque es relevanete por las condiciones muy similares que existen en la costa.
¿Qué empresas mineras se encuentran involucradas en el proyecto?
No lo manejamos. Y evitamos nombrarlas, porque sufrimos querellas. Somos víctimas de las empresas.


