- Verónica A. Morales C.
- Doctora en Química.
- Académica de la Universidad de Valparaíso.
- Facultad de Ingeniería.
En la actualidad, la economía circular se ha convertido en un concepto fundamental que desafía la forma en que entendemos y abordamos la producción y el consumo. Es un enfoque que tiene como objetivo repensar nuestra relación con los recursos naturales, reducir el impacto ambiental y fomentar la sostenibilidad. Chile, un país con una rica diversidad de recursos naturales, ha comenzado a adoptar este enfoque en un esfuerzo por promover un desarrollo más sostenible, reducir su huella ecológica y descarbonizar la matriz energética.
Todos hemos escuchado hablar o mencionar la “economía circular” … pero ¿sabemos realmente de que se trata y que abarca??
En palabras simples la economía circular es un modelo que busca alejarse del modelo económico tradicional, conocido como “economía lineal”, que sigue el patrón de «extraer, producir, consumir y desechar». En contraste, la economía circular se centra en la reutilización, el reciclaje y la remanufactura de productos y materiales para prolongar su vida útil. Este enfoque contribuye a reducir la generación de residuos y la explotación de recursos naturales. La economía circular persigue desvincular el crecimiento económico de una zona o país, del consumo de recursos, lo que implica una conexión social, empresarial, académica y científica, que permita un análisis de impacto al entorno considerando los ciclos biológicos, biogeoquímicos y los aspectos técnicos.
El Instituto Vida-Producto (1) la economía circular está directamente ligada a una sociedad sostenible y define 5 pilares fundamentales para sustentar el modelo, estos son:
• Conservación de la naturaleza
• Toxicidad limitada
• Producción de recursos
• Ecología social
• Ecología cultural
De esta manera el concepto de “economía circular” no es meramente un modelo económico más, sino un modelo integral que no solo busca preservar recursos, si no también generar mejoras sociales, apuntando muy directamente en la en la educación, y eso me hace recordar el viejo refrán que versa “no se cuida lo que no se conoce” y de ahí que también existan organizaciones y empresas que se dediquen a difundir los beneficios de la economía circular.

fotografia: Sergio Salazar Armeza_photography.
Ahora, si logré convencer al lector de la importancia de la economía circular (claro antes que nos quedemos sin recursos naturales ergo sin planeta), la pregunta que se debe estar haciendo es: ¿Cómo yo simple mortal, que no soy gerente de una empresa ni trabajo en una minera, podría hacer un aporte a este modelo? Y la respuesta es muy simple… ¿Recuerdan las 3 R? Reducir, Reutilizar y Reciclar, esas son las clásicas que se han empleado desde aquella lejana Cumbre del G8 en junio de 2004, cuando el primer ministro de Japón Koizumi Junichiro presentó la iniciativa de las tres erres buscando construir una sociedad orientada hacia el reciclaje. (2), esta iniciativa la tomo como bandera Greenpeace y se encargó de difundirla y popularizarla(a), pero ahora casi 20 años después, ya no son suficientes solo 3R y vamos en 10R oficiales (aunque por ahí he leído que son 15), enfocándonos en las 10 oficiales, tenemos un amplio espectro de posibilidades de aportar desde acciones muy simples hasta cambios radicales de hábitos. Las 10 R son (3):
- Reordenar la producción para generar menor impacto en los procesos que involucran productores, distribuidores y consumidores.
- Rediseñar o ecodiseñar los productos fabricados, considerando aspectos medioambientales y de sostenibilidad, además de los aspectos funcionales propios.
- Reducir el consumo, de manera que reduzca el volumen de residuos generados y genere menos gastos de materias primas asociadas en la construcción de estos productos.
- Reutilizar los productos y alargar su vida útil.
- Reparar el producto cuando este se estropea, en los casos en los que sea viable, debido al menor coste, frente a la compra de uno nuevo y la reducción de residuos y consumo de materias primas asociado.
- Reacondicionar los equipos para volver a utilizarlos (por ejemplo, celulares, Tablet, etc.)
- Recuperar los materiales de los productos para poder ser utilizados en el proceso productivo.
- Revalorizar energéticamente. Por ejemplo, los neumáticos de los vehículos son se fabrican con polímeros (poliisopreno, natural o sintético también conocido como caucho) que pueden generar combustibles de síntesis.
- Reciclar los productos para, tras un procesamiento previo, utilizarlos como materia prima en la creación de otros productos.
- Recompensar las prácticas de circularidad mediante la activación de incentivos, ayudas, certificaciones, etc.
Como pueden ver hay un variopinto de acciones que se pueden realizar, sin mucha dificultad y cuanto antes nos subamos a este carro mucho mejor, ya que, la economía circular no es simplemente una tendencia pasajera; es una estrategia esencial para abordar una serie de desafíos globales y nacionales.
Por si aún no te convence este modelo de economía circular, te presento algunas de las ventajas y beneficios que podemos obtener:
Reducción de Residuos: es uno de los principales beneficios de la economía circular. En un mundo donde la acumulación de basura es un problema creciente, el cambio hacia una economía circular es una respuesta necesaria. En Chile, como en muchos otros países, los rellenos sanitarios se llenan rápidamente, lo que lleva a la proliferación de vertederos generando problemas de salud (proliferación de vectores), contaminación y la pérdida de valiosos terrenos.
Conservación de Recursos Naturales: Chile es conocido por su rica diversidad de recursos naturales, incluyendo minerales, agua y bosques. La economía circular busca minimizar la explotación de estos recursos al promover la reutilización y el reciclaje.
Generación de Empleo: En medida que se desarrollan nuevas industrias y se expanden las prácticas de reciclaje y remanufactura, se crean oportunidades de trabajo en sectores como la gestión de residuos, la reparación, el diseño ecológico, operación y diseño de plantas de tratamiento de aguas residuales y sistemas de desalación. Esto puede ser particularmente importante para nuestro país, donde el desempleo es una preocupación constante.
Reducción de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI): La economía circular contribuye a la lucha contra el cambio climático al reducir la demanda de materias primas y la energía requerida para extraer y procesar esos materiales. Por ejemplo, la producción de vidrio a partir de materias primas vírgenes requiere mucha energía, en cambio el reciclaje de vidrio requiere mucho menos energía, por ende, menos combustible lo que puede significar una reducción significativa de las emisiones de GEI.
Estímulo a la Innovación. Cuando las empresas se comprometen con la economía circular, deben repensar sus procesos de producción y diseñar productos que sean más fáciles de reparar y reciclar. Esto fomenta la creatividad y la búsqueda de soluciones más sostenibles, lo que a su vez puede conducir a la creación de nuevos productos y servicios.

fotografia: Sergio Salazar Armeza_photography.
Si bien la economía circular ofrece numerosos beneficios, también plantea desafíos y requiere una transición significativa en la forma en que producimos y consumimos. El primer y más importante desafío es la inversión y la educación, la transición hacia una economía circular requiere inversión inicial en infraestructura y tecnología, así como la capacitación de la fuerza laboral en nuevas prácticas. Esto puede ser un obstáculo para muchas empresas y gobiernos que no tienen los recursos (o las ganas) para generar el cambio, algunos aun creen que el cambio climático, el efecto invernadero, entre otros desastres que los seres humanos hemos causado, son inventos de un grupo de hippies que no tienen nada más que hacer, por lo tanto, la economía circular son solo patrañas, a veces lo más difícil no es la inversión monetaria sino el romper el status quo de los empresarios. Por otra parte se requiere un cambio cultural en el que las personas no crean que esto es una moda, sino una necesidad de cambio en los hábitos de consumo, se requieren leyes y políticas, por lo menos acá en Chile tenemos la Ley REP, ley de responsabilidad extendida del productor, que si bien no es la solución, si es un gran aporte y por último, pero no menos importante se requiere colaboración, la economía circular se basa en la colaboración entre diversos actores, incluyendo gobiernos, empresas, organizaciones sin fines de lucro y la sociedad civil. La cooperación es esencial para lograr una transición exitosa.
Todos podemos contribuir a la economía circular adoptando hábitos de consumo más sostenibles, como reducir, reutilizar, reciclar y reparar. También es importante apoyar a las empresas que están adoptando prácticas circulares.
La transición a una economía circular es un desafío, pero es necesario para garantizar un futuro sostenible para nuestro planeta.
REFERENCIAS
1. http://www. product-life.org/es
2. https://redspira.org/index.php/28-el-sensor-redspira-3
3. W. Pardavé, Estrategias ambientales: de las 3R a las 10R. Ecoe Ediciones, 2013.


