«ESTADO VERDE O ECOLAVADO»

Fotografía: Sergio Salazar Meza.

El marketing verde se ha desarrollado en los últimos años a nivel mundial como un sello representativo de las empresas que transitan hacia la implementación de buenas prácticas sustentables y comprometidas con el cuidado del medio ambiente.

En cambio, otras empresas han utilizado este mecanismo como una forma de ecolavado, una especie de lavado de imagen. Se trata de un concepto denominado «greenwashing» que nace con la finalidad de captar nuevos consumidores adornado con un mensaje emotivo que se aproxima al engaño. Un comportamiento cercano a la moda.

Dicha práctica presenta su origen en el año 1986, cuando el ambientalista Jay Westerveld evidenció la incoherencia entre las prácticas de reciclaje de toallas de un hotel que al mismo tiempo estaba ampliándose y destruyendo un ecosistema en la Isla de Fiji.

Lamentablemente, en un mundo globalizado y cada vez más tecnológico, las estrategias de marketing exitosas, son adquiridas como propias y mal utilizadas, desvirtuando el verdadero sentido y esencia.

En nuestro país, el Estado de Chile lanzó en el año 2022, el concepto de Estado Verde. Se trata de un programa de acreditación que desarrolla el Ministerio del Medio Ambiente, cuyo objetivo es incorporar buenas prácticas ambientales en el quehacer diario de los órganos del Estado, mediante un proceso de acreditación que certifica que las entidades suscriptoras desarrollan distintas medidas de sostenibilidad interna.

El eje central es generar un cambio en la cultura ambiental, y que los colaboradores y colaboradoras sean activos participantes en el proceso, apoyando con medidas tan simples como apagar la luz, hasta el desarrollo de iniciativas que mejoren la eficiencia y disminuyan los impactos ambientales.

Sus principales objetivos son: empoderar a los/as funcionarios/as y servidores estatales para que incorporen en sus hábitos laborales la variable ambiental, propendiendo a la eficiencia en el uso de materiales de oficina, residuos sólidos, agua, energía, entre otros; disminuir los impactos ambientales de los Organismos de la Administración del Estado, principalmente la huella de carbono de estos; y generar un plan de educación y capacitación permanente para los/as funcionarios/as y servidores estatales en materias ambientales en general.

En resumen, un pequeño paso para generar conciencia ambiental. Mientras, las grandes empresas públicas, son los principales agentes contaminantes de este país, de acuerdo al mapa de conflictos socioambientales en Chile publicado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos en su sitio web institucional en el año 2024. Una especie de contradicción conceptual que bordea en la ironía.

Paralelamente, algunos municipios se autoproclamaron, municipios verdes. Sólo basto colocar algunas hojas verdes en sus logotipos, y certificaciones para levantar dicho lema, con una ausencia real de uso de buenas prácticas sustentables, salvo escasas excepciones. 

En conclusión, desde una real mirada medioambiental, el Estado Verde y los Municipios Verdes se deberían dirigir hacia una transición energética, transformándose en una especie de faro para guiar la actividad económica y empresarial del país y sus comunas. Una especie de catálogo verde para constituirse en un ejemplo a seguir.

El Estado Verde y los Municipios Verdes, deberían apuntar a modernizar del aparataje estatal a través de la implementación de nuevas plataformas informáticas, alianzas con la Academia, impulsar el teletrabajo, uso de energías renovables, construir edificios públicos inteligentes, uso de vehículos fiscales eléctricos, fomentar e incentivar la electromovilidad y la inteligencia artificial entre sus funcionarios. Y uno de los aspectos más relevantes, generar capacitaciones y cursos al personal que labora, con la finalidad de modernizar el aparato público que marcha aún con atisbos de la década de los 80 que permitan destrabar proyectos e iniciativas para generar nuevos puestos de trabajo y riqueza sustentable.

Ojalá que «Estado Verde» no se limite sólo a un acuerdo de buenas voluntades divulgado mediante marketing verde. Y por el contrario, sea el primer paso, para confeccionar un gran guía verde para incentivar la actividad económica sustentable y cuidado y preservación del medio ambiente. Un pequeño paso de conciencia verde, pero debe continuar con acciones concretas.

Esto también te puede Interesar:

Quienes Somos

Ecosistema Chile es un medio de comunicación digital, fundado en 2023.  

Somos una agencia de comunicaciones multidisciplinaria, totalmente independiente de todo órgano gubernamental o político partidista.

Misión

“Divulgar noticias medioambientales, y promover el uso de nuevas energías renovables para la protección y preservación del ecosistema». 

Visión

«Aportar en generar conciencia ambiental frente a la amenaza de la crisis climática».