Representante de Red territorial autoconvocada Reserva de la Biósfera La Campana Peñuelas (RBCP), María José Jiménez Cortéz, habló con “Ecosistema Chile” , en el marco del 8°Encuentro realizado en Valparaíso.
Mirada no partidista, comunidades autónomas, gobernanza en el territorio, políticas de cuidados con estrategias concretas ante problemáticas socioambientales en el territorio de la Reserva de la Biósfera “La Campana-Peñuelas”; son algunas de las características de la Red Territorial Autoconvocada Reserva de la Biósfera La Campana Peñuelas (RBCP), de acuerdo a lo que indica María José Cortéz, una de sus representantes.
La activista recuerda el enfrentamiento con los conflictos socioambientales de la Termoeléctrica “Los Rulos”, y el Sistema Interconectado Central Polpaico en los primeros encuentros y como se fue gestando este movimiento que en la actualidad está conformado por 11 comunas de las regiones Metropolitana y Valparaíso. “La comunidad debe ser parte de la gobernanza de la Reserva de Biósfera”, puntualiza.
Rememora como la organización desde los zonales empezó a diseñar un marco teórico y generar sus propias estrategias y hace un parangón con el concepto de bosque esclerófilo de la Reserva de la Biósfera con el rol de cada uno de los actores y activistas que conforman el territorio, como una de las primeras conclusiones que fueron dando vida a los nacientes encuentros autoconvocados. “El tiempo es una ofrenda para contribuir para ir creciendo”, resalta entusiasta.
En este contexto, explica que el conflicto y la violencia que vivieron en la Cuesta La Dormida en Til-Til generó un quiebre en la organización al germinar el impulso sobre la necesidad de proponer un nuevo sistema basado en una economía más sustentable y menos dañina con el medioambiente. Dicha semilla fue gestando las propuestas de educación popular, talleres, agricultura ecológica, oficios, organización, con un vínculo estrecho con pueblos originarios. Recuerda que ni la pandemia fue impedimento para reunirse utilizando los medios de radiodifusión para crear redes, mapas de conflictos socioambientales de la zona. “La pandemia nos mostró la existencia de una crisis ambiental planetaria que debemos enfrentar con fuerza”. Desde la mirada colectiva nos cuenta sobre las propuestas que han levantado y la necesidad de reconocer e incorporar la Reserva de la Biófera La Campana-Peñuelas a los instrumentos de planificación territorial.

¿Cuál es el diagnóstico de los últimos encuentros?
Nos dimos cuenta que existía una gran grieta en Chile que afectaba a los organismos más pequeños, y más importantes que son los municipios que cuentan con estrategias de desarrollo, como son los Pladeco, e instrumentos de planificación, que carecían de un Marco Normativo, respecto a la Reserva de la Biosfera.
Existen zonas núcleos de conservación que son administrados por CONAF, pero las zonas de amortiguación deberían tener usos agrícolas, investigación, educación. Y en las zonas de transición se encuentran el boom de las ciudades. Existe una contradicción somos Reserva de la Biósfera y somos a la vez Zonas de Sacrificio. En las zonas de transición existen muchos humedales, cuerpos de agua, y cuerpos vegetales y muchos de estos no tienen protección. Ahora vemos que en muchos se instalan edificios como es el caso de las dunas o son basurales por su mal uso. Debería ser modelo regenerativo de desarrollo de educación, salud, políticas públicas y de alimento.
¿Qué propuestas resultan del diagnóstico?
En el 6°Encuentro levantamos en cada uno de los territorios una ordenanza en red. Y hemos ido por cada uno de los municipios involucrando, con la finalidad que la Reserva de la Biósfera quede reflejada y protegida en el PLADECO. Esa fue la primera invitación. Hemos logrado que 5 de 11 municipios lo hayan incorporado en su desarrollo comunal. (Villa Alemana, Hijuelas, Quilpué, Olmué y Valparaíso).

¿Cuál es el impacto que genera esta incorporación en el PLADECO?
Es grande. Abre la puerta para que quede incorporado en el Plan Regulador Comunal. En Valparaíso se está generando un proyecto desde la División de Barrios y Territorios en Campamentos proponiendo desarrollo urbano natural donde hay un reconocimiento a las microcuencas, como un lugar de conservación que debe ser regenerada por este modelo de desarrollo de barrios. La urbanización debe ser coherente con la narrativa cultural del territorio. En las quebradas se generan zonas núcleos, amortiguación y transición en donde confluyen lo antrópico y lo natural, con un carácter regenerativo.
¿Cuál es la característica de la zona de amortiguación?
Son zonas de investigación, agricultura, amigables con el medio ambiente, ganadería, y actividades en sí misma que impulsen un cuidado y protección de las zonas núcleos, y regeneración de estos pulmones vitales.
¿Cuál es el rol de las inmobiliarias en la zona de amortiguación?
Por eso es importante los instrumentos de planificación porque ahí queda establecido el uso de suelo. Se puede señalar que la zona núcleo y amortiguación son áreas verdes por ejemplo, son espacios protegidos y que no hay cabida para que las inmobiliarias tengan espacio en ese lugar, pero puede existir un modelo de proyecto habitacional en las zonas de transición. Pero ese proyecto deberá cumplir una serie de requisitos que establezca la ordenanza en relación con la Reserva de la Biósfera, como por ejemplo que deban cumplir con un sistema reciclaje de aguas grises desde una escala de habitabilidad tendría un gran impacto medio sistémico. La recuperación de las aguas para las cuencas y el uso agrícola. Fortaleciendo a las comunidades para que no se desplacen hacia otros territorios. Un modelo para habitar digno.
¿Qué ocurre con las Empresas o Industrias que hoy funcionan en ese territorio?
Cada zona debería tener su regulación, pero deberíamos incidir en esa etapa, con un proceso de transición de la actividad productiva y económico. Es difícil pensar en un desalojo, el avance debe ser paulatino. Pero consideramos que es fundamental donde hoy existe biodiversidad no pueden entrar proyectos que vayan en contra de la naturaleza y de la calidad de vida de sus habitantes.
¿Cuál es el balance de los encuentros y como se proyectan?
Partimos 3 seres humanos y hoy somos 134 organizaciones, más la asamblea de pueblos originarios. Avanzamos en madurez y políticas internas. Existe un avance rápido en 5 años. Cuando se retrocede, vamos al cerro y miramos a la naturaleza como funciona. Este año logramos ser incorporados el Comité de Gestión de la Reserva de la Biósfera con servicios públicos, organizaciones y GORE. Dentro de las estrategias de dicho plan de gestión se propuso que la Reserva de la Biosfera quede plasmada en el desarrollo regional.


