“Investiga Colina” levantó muestras en el lugar las cuales se encuentran en etapa de estudio y se presume de acuerdo a la experiencia de otros casos estudiados por la ONG que el sedimento que circuló por las aguas del río, en el mes de septiembre podría corresponder a hierro, material que proviene de actividad minera.
Transcurridos más de un mes de la denuncia ingresada por “Investiga Colina” ante el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Medio Ambiente, por contaminación de las aguas del Río Colina, Región Metropolitana aún se desconocen los resultados del análisis de las aguas realizado por las instituciones públicas.
Así lo dio a conocer, Gabriela Salinas Silva, activista de “Investiga Colina”, quien manifestó que el tiempo transcurrido está generado mayor preocupación entre los habitantes de la comuna por los efectos que podría haber ocasionado dicho evento a la salud pública de la población.

Agrega que las aguas del Río Colina son utilizadas en forma frecuente para el riego de viñedos, lavado de cebollines, y para el consumo de animales en las localidades del Colorado y Quilapilún Bajo, situación que los mantiene bajo la total incertidumbre.
“Si fue un derrame de tóxico, la empresa a cargo del relave aledaño al lugar no dio aviso. No hay información sobre plan de emergencia. Se debe dar una respuesta e investigar. Se requiere planes de contingencia, seguridad y comunicación con la comunidad. La empresa no ha dicho nada”, apunta.
Continúa señalando que requieren en forma urgente los resultados oficiales con la finalidad de cotejar con las muestras recogidas por los activistas de “Investiga Colina” en el lugar lo cual es fundamental para realizar las comparaciones necesarias y medir el porcentaje de sedimento permitido por las normas chilenas. “El riesgo es altísimo ante ello, se requieren los resultados”, agrega.

Los resultados recopilados por “Investiga Colina” se encuentran en etapa de estudio y la activista indica que las posibles causas del color rojo intenso que presentaron las aguas del río en el mes de septiembre podrían tener su origen en concentraciones de metales pesados, tomando como base la experiencia recogida en otros casos similares que ha estudiado la ONG, “podría corresponder a hierro, material que proviene habitualmente de la actividad minera”, sentencia.
A raíz de la denuncia realizada a través de redes sociales en el mes de septiembre por parte de una vecina de la localidad de Quilapilún, comuna de Colina, los activistas de “Investiga Colina” pudieron acudir al sector de la quebrada del agua en Quilapilún bajo, en donde las aguas transportaban un sedimento de color rojo intenso que envolvió el cauce. En este contexto, indicó la activista que “al día siguiente acudimos al lugar. El sedimento era extraño, nunca antes se había visto algo así. El agua ya no estaba roja, cuando arribamos al otro día. Pero el sedimento permanecía, y no se mezclaba con el barro y con el agua”, puntualizó.



