Riesgo inminente a la salud humana provocará la disminución de las aguas en humedales.
Una investigación publicada en la revista Environmental Pollution en marzo del 2020, por Tapia-Gatica y colaboradores de la Universidad Católica de Valparaíso, ha puesto de manifiesto las altas concentraciones de metales, tales como, zinc, cobre, plomo y el metaloide arsénico, en suelos cercanos al complejo industrial Las Ventanas, ubicado en las comunas de Quintero y Puchuncaví. Estos contaminantes se encontraban depositados como sedimentos en humedales y suelos de las comunas mencionadas, probablemente emitidos por la mega actividad industrial de la zona, lo cual pone en riesgo a la población debido a los efectos de la desertificación.
Dicha publicación fue la base para la investigación denominada “Estudio comparativo de procesos metabólicos de especies vegetales sometida a diferentes concentraciones de cobre”, elaborado por un grupo de investigadores de la Universidad de Playa Ancha expuesto en el Primer Congreso sobre el Cambio Climático organizado por el consejo de rectores de las Universidades de la región de Valparaíso (CRUV) en enero del 2023, donde en algunas de sus conclusiones ha manifestado su preocupación por el efecto de la desertificación sobre los humedales de la región, que históricamente han ido acumulando en sus sedimentos diversos contaminantes.

El Profesor de Química y candidato a Doctor Interdisciplinario en Ciencias Ambientales de la UPLA, Manuel Martínez Lobos, explica que “las especies vegetales de humedales han estado sometidas a estrés abiótico generado por metales pesados, lo cual las vuelve interesante de estudiar, y es por esto que han sido utilizadas como bimarcadores en este estudios. A su vez, nos explican cómo podría afectar el aumento de estos metales en el ecosistema de la zona de estudio, considerando la agudización, a través del tiempo, de la reducción de los cuerpos de agua a niveles críticos.
«Todo este este tiempo, los contaminantes que han sido capturados por los humedales de la zona, en algún momento van a quedar expuestos a la acción del viento y con ello a una mayor distribución de los metales en el área”.
Manuel Martínez Lobos, Profesor de Química.
Las altas concentraciones de metales pesados que se han depositado por años principalmente en la llamada zona de sacrificio de “Quintero y Puchuncaví” podrían provocar graves daños para la salud humana. “El arsénico en particular puede generar cáncer al pulmón, cáncer de piel, problemas cognitivos en los niños, abortos espontáneos, entre otras enfermedades” (Becar & Venegas 2012; Quiñones Valenzuela, et al. 2014; Oyarzún 2010; Olmos & Ridolfi ,2018; Osburn, 1957; Carabantes, 2003) indica el docente.

MECANISMOS DE DEFENSA DE PLANTAS AL SERVICIO DE LA SALUD HUMANA.
La última medición de arsénico realizada en la zona y publicada el 2020, data del año 2019, publicadas por Tapia-Gatica y colaboradores, la cual, arrojó en ciertas lugares una concentración del metaloide de hasta 154 mg/Kg, cifra que está por sobre lo reportado de forma natural, que puede ir desde los 10-12 mg/Kg hasta 20 mg/Kg (Carabantes, A. G., & de Fernicola, N. A. 2003) dependiendo de las características del suelo, con lo cual se establecen diferentes normativas frente a este metaloide. Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud ha manifestado que concentraciones superiores a 10mg/L pueden ser dañinas para la salud del ser humano. Así lo indicó Martínez-Lobos preocupado por la falta de normativa relacionadas con este metaloide en nuestro país.
La investigación científica realizada a través del, Laboratorio de Productos Naturales y Síntesis Orgánica, Laboratorio de Investigación Ambiental Acuática, ambos pertenecientes a la UPLA, Laboratorio de Bioensayos, Universidad de Valparaíso y Laboratorio Silob Chile, tomó muestras de la especie Baccharis macraei, conocida comúnmente como “Vautro” en la comuna de Quintero, detectando estrés abióticos generado por la carga de metales.

No obstante, dicho estudio arroja ciertas oportunidades de uso medicinal de esta especie, que podrían ser útiles para el desarrollo de la ciencia y medicina nacional para enfrentar el preocupante escenario que se avecina provocado por la futura exposición de metales pesados en la población local.
“Las plantas biosintetizan compuestos que acomplejan a metales para que no quede biodisponibles en el ambiente y evitan daño a su propio organismo, esto lo hacen como mecanismo de defensa. Lo que buscamos en este estudio son estos compuestos orgánicos, que podrían tener esta favorable respuesta al metal pudiendo ser utilizados para el tratamiento de enfermedades como el cáncer”, precisó. Es por ello que se señala que el mecanismo de defensa de estas especies vegetales, podrían estar al servicio de la salud del ser humano, pero a su vez es necesario que se establezcan medidas de mitigación frente a la exposición por estos metales.


